
El otro día hablando con clientes y algunos alumnos me hizo acordarme de hacer una breve reflexión acerca del marketing y los correos electrónicos.
Resulta que, por un lado, nuestra principal herramienta de comunicación más allá de la voz es el correo electrónico, cuyo uso se ha universalizado y es diario. Por otro lado, en un mundo globalizado y con un canal como Internet se podría decir que "todo es marketing", es decir, cualquier movimiento de nuestros dedos sobre el teclado se convierte en una acción de marketing destinada a comunicar o vender algo a alguien.
Si juntamos email + marketing y lo aplicamos a la venta, es decir, al eMail Marketing, veremos que para empezar deberemos escribir el mensaje del correo de una forma diferente a cómo lo haríamos con nuestros amigos o conocidos. Aquí repaso algunos aspectos que no debemos olvidar a la hora de redactar un correo electrónico para que éste sea persuasivo:
1. Subject (qué beneficio ofrecemos). El asunto que figura en el correo electrónico es la clave para que el usuario en milésimas de segundos pulse el botón de abrir o el de suprimir el email. Para evitar lo segundo (que borre nuestro mensaje), lo primero que deberemos hacer es pensar qué beneficio tendrá el usuario si abre el correo electrónico y más concretamente si lee su contenido.
Una vez hemos pensado en el beneficio para nuestro destinatario, la frase que pondremos saldrá casi de forma espontánea. Pregúntate a tí mismo si tú abririas el correo leyendo ese asunto.
2. Mensaje (cómo me demuestras ese beneficio prometido). Nada más abrir el mensaje deberemos mantener el interés del lector. Hemos de poder demostrar al usuario con el uso de frases claras y concisas el beneficio prometido con ejemplos. Demúestrale con un call to action casos reales.
También ayuda el formato del texto. Preferiblemente usa tipografía y tamaño de letra de fácil lectura, evita el uso excesivo de mayúsculas, usa fondo blanco e interliniado correcto. Demasiado texto y demasiado irrelevante ahuyenta al usuario de seguir la lectura.
Además, se sugiere para una mayor efectividad:
- Presentarse antes de lanzar el mensaje (quién soy y/o de donde escribo).
- Asegurarse de que el email no es spam, es decir, que el usuario al que le vamos a enviar el mensaje nos ha autorizado ha recibirlo (permission marketing).
- Asegurarse de que el contenido del mensaje puede realmente ser interesante para su destinatario.
Por último, particularmente sugiero primero solicitar el nombre del interlocutor, es decir, enviar un primer correo electrónico preguntándo por la persona a quién le enviaré el segundo email. En numerosas ocasiones las secretarias o la persona que recibe el correo electrónico no es el interlocutor más adecuado ni tiene poder de decisión.
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